EXHIBICIONISTA: El borrachuzo que se agarra estas moñas se dedica cuando está en su apogeo etílico a enseñarle a todo el mundo las partes blandas riéndose y meneándola al viento. Dependiendo del tamaño es un pedo divertido o no. Puede ser desagradable si estas mojándote la cara tranquilamente en el baño y por detrás el alcohólico de turno se la saca y te empieza a mear mientras se ríe. RALLADO: Es un pedo espeso, así como el lapa te intentaba hacer reír columpiándose en los chistes, el rallado te repite una y otra vez la misma historia que ni te va ni te viene durante toda la noche. Y venga... y otra... y según va pasando la noche a la misma historia le van saliendo ramificaciones distintas hasta que el pobre hombre al que le ha tocado aguantarle termina por pedirse aspirinas en los bares. INMORTAL: Es el clásico pedo de "soy Dios". El inmortal es por definición el último que llega a casa, el que va más chuzo, el que se lo está pasando mejor y agobia a los colegas diciéndoles: Hoy hasta que amanezca ¿eh? Mientras los otros le miran pensando Pero si el bar está vacío... pero si no hay pibas... pero si no nos queda dinero... y le siguen la corriente diciendo Sí, sí... GÓTICO: Es el pedo de los que se aplatanan. A cierta hora de la noche hay ciertos individuos que pasan de ser personas a formar parte del decorado del bar en el que se encuentran. Se apoyan y se funden con el ambiente, de modo que pasas a tu lado y ni te ven, ni te oyen. Hay que tener cuidado de no pisarlos, probablemente ni lo noten pero también son personas. COLGADO: Es el personaje que se ha pillado el pedo y con el atasco del pasillo sus colegas se han desecho de él huyendo a otro bar. Se les suele reconocer por que miran con el cuello estirado intentando encontrar a alguien... en ciertos grupos esta práctica suele ser habitual, causando gran regocijo para los demás miembros del grupo ver al colgado actuar escondidos en algún sitio. DESCOLGADO DEL PELOTÓN: Es el pedo del que llega ese día tarde, por cualquier motivo y se pasa toda la noche intentando alcanzar a los demás en su grado alcohólico. Es peligroso por que no se suele llegar al mismo nivel, o acaba peor que todos o se pasa la noche pensando – Cago’n la puta y que siempre me pierda lo mejor. No vuelvo a llegar tarde. PEDO INQUIETO: Es un pedo agobiante, el individuo que se lo agarra no está a gusto en ningún puñetero bar. Se pasa la noche dando la murga a los colegas para que cambien de sitio. Suele estar muy mal visto, y la mejor determinación que se puede tomar con estos borrachuzos es hacerles pasar inmediatamente al pedo colgado. PEDO ILUSO: Sucede cuando hay un infeliz en el grupo que ha decidido que no vuelve a beber, y se pasa la noche mordiéndose las uñas, fumando como un carretero y mirando a las pibas que pasan con los ojos rojos y desorbitados. No suele durar mucho, normalmente a la primera hora de marcha el iluso se agarra a una botella como todo hijo de vecino. PEDO JOHN TRAVOLTA: Sucede en algunas ocasiones que el chuzo se cree que baila bien y se cree el dueño de la pista, dando manotazos a diestro y siniestro y pisando los juanetes del personal mientras mueve la cabeza todo concentrado en no caerse. Suele terminar de cinco maneras distintas: Se cae. Los colegas se descojonan y la gente del bar lo señala y se ríe. Se cae y se rompe los dientes: La gente del bar se descojona, los colegas se tantean unos a otros para ver quien es el que va a cargar con él hasta el hospital. Le tira a alguien la copa: Hay miradas de odio. Los colegas lo retiran de la pista. Está todo mojado y sudoroso, el tio quiere seguir bailando. Golpea a un vigardo: La gente del bar se aparta, los colegas se apartan y el chuzo es empujado contra la columna al grito de ¡Borracho! Se le une Olivia Newton John: Parece increíble pero hay veces que se le une una piba que se encuentra en la misma disolución etílica que él. Juntos son los protagonistas de movimientos obscenos que escandalizan a los colegas que salen a la pista a bailar con cara de chuzos. La gente del bar se da codazos y se rie. Estas cinco maneras se pueden combinar, de modo que la más divertida es cuando John y Olivia se caen en un giro imposible y golpean al vigardo en el codo. Su copa sale volando y le cae en el escote a la novia que da un respingo para atrás. El vigardo le rompe los dientes a John y Olivia vomita sobre un colega que se había agachado.